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La nueva línea de mediación del Instituto de Crédito Oficial (ICO),
anunciada hoy por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez
Zapatero, servirá para avalar la refinanciación de la deuda de aquellos
promotores y constructores que pongan sus viviendas en el mercado del
alquiler.
EFE Fuentes del Ministerio de Vivienda explicaron que la dotación
inicial de 3.000 millones de euros que el ICO destinará a este propósito
servirá para que los promotores incorporen al mercado del alquiler 25.000
viviendas que actualmente están en venta.
Con esta línea de mediación, que el Gobierno irá ampliando en función de
la respuesta que obtenga, se pretende aumentar la oferta de inmuebles en
alquiler y reducir el "stock" de vivienda que los promotores no consiguen
vender como consecuencia de la paralización del mercado.
Las mismas fuentes negaron que esta iniciativa suponga el rescate de las
inmobiliarias en dificultades o una intervención directa en el sector, ya
que el ICO estudiará cada caso antes de avalar a una determinada empresa
frente a sus bancos acreedores.
Según el Gobierno, el objetivo es que el promotor encuentre financiación a
largo plazo para un activo que hoy no vende "en un momento en el que está
obligado a devolver el préstamo bancario recibido, con lo que la ausencia
de una refinanciación en su horizonte es la suspensión de pagos".
Además, "limitará el riesgo" de que las entidades financieras se enfrenten
a un conjunto de suspensiones de pagos "con el consiguiente impacto
negativo en sus balances", ya que por un lado reciben un porcentaje del
préstamo por parte del ICO y por otro, aplazan créditos que podrían
convertirse en morosos.
También con el objetivo de revitalizar el mercado del alquiler, y según
anunció hoy Zapatero, el Gobierno está ultimando la normativa que regulará
las Sociedades Cotizadas de Inversión en el Mercado Inmobiliario (SCIMI),
un proyecto en el que se estaba trabajando en la anterior legislatura.
Las SCIMI, que serán la versión española de los REIT (Real Estate
Investment Trust), serán sociedades anónimas que gestionarán patrimonio
inmobiliario destinado al alquiler y cotizarán en bolsa como los fondos de
inversión, al tiempo que contarán con ventajas fiscales.
En concreto, estas sociedades estarán exentas de pagar el Impuesto de
Sociedades y obligadas a repartir entre sus inversores el 90 por ciento
del beneficios obtenido.
Desde Vivienda consideran que las SCIMI permitirán a las empresas
inmobiliarias obtener liquidez, al tiempo que servirán para impulsar un
mercado del alquiler más profesionalizado y poner a disposición de los
pequeños inversores una forma de ahorro "muy transparente".
Asimismo, como medida adicional para dinamizar el sector inmobiliario, el
Ministerio de Vivienda y las Comunidades Autónomas están estudiando la
posibilidad de eliminar en el próximo Plan Estatal de Vivienda (PEV)
2009-2012 la restricción de un año para que una vivienda nueva pueda ser
considerada usada.
El pasado año el Gobierno ya modificó el plan todavía vigente para reducir
de dos años a uno el mencionado plazo, de tal forma que las promotoras
pueden convertir su "stock" no vendido en viviendas de precio concertado,
cuya compra está subvencionada en el PEV.
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