La energía solar es la energía
obtenida directamente del Sol. La radiación solar incidente en la Tierra
puede aprovecharse por su capacidad para calentar o directamente a través
del aprovechamiento de la radiación en dispositivos ópticos o de otro tipo.
Es un tipo de energía renovable y limpia, lo que se conoce como energía
verde.
La potencia de la radiación varía según el momento del día, las condiciones
atmosféricas que la amortiguan y la latitud. Se puede asumir que en buenas
condiciones de irradiación el valor es superior a los 1000 W/m² en la
superficie terrestre. A esta potencia se la conoce como irradiancia.
La radiación es aprovechable en sus componentes directa y difusa, o en la
suma de ambas. La radiación directa es la que llega directamente del foco
solar, sin reflexiones o refracciones intermedias. La difusa es la emitida
por la bóveda celeste diurna gracias a los múltiples fenómenos de reflexión
y refracción solar en la atmósfera, en las nubes, y el resto de elementos
atmosféricos y terrestres. La radiación directa puede reflejarse y
concentrarse para su utilización, mientras que no es posible concentrar la
luz difusa que proviene de todas direcciones. |
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La irradiancia directa normal (o perpendicular a los rayos solares), fuera
de la atmósfera recibe el nombre de constante solar y tiene un valor medio
de 1354 W/m² (que corresponde a un valor máximo en el perihelio de 1395 W/m²
y un valor mínimo en el afelio de 1308 W/m².)
Energía solar pasiva: Aprovecha el calor del sol sin necesidad mecanismos o
sistemas mecánicos.
Energía solar térmica: Para producir agua caliente de baja temperatura para
uso doméstico sanitario y calefacción.
Energía solar fotovoltaica: Para producir electricidad, en placas de
semiconductores que se excitan con la radiación solar.
Energía solar termoeléctrica: Para producir electricidad con un ciclo
termodinámico convencional, a partir de un fluido calentado por el sol.
Energía solar híbrida: Combina la energía solar con la combustión de biomasa
o combustibles fósiles.
Energía eólico solar: Funciona con el aire calentado por el sol y que sube
por una chimenea donde están los generadores.
Un generador fotovoltaico de energía solar
consiste en varios módulos fotovoltaicos unidos mediante cables eléctricos,
la corriente eléctrica que producirá será una corriente continua, esta
variara dependiendo de las condiciones en que se genere radiación solar,
temperatura, etc. La electricidad producida con energía solar puede
convertirse en corriente eléctrica alterna con las mismas características
que la de la red convencional.
El uso que se le puede dar a la energía solar fotovoltaica se puede dividir
principalmente en dos grandes grupos que son las instalaciones de energía
solar aislada y las conectadas a red. En el primer grupo encontramos un
sinfín de posibilidades viviendas o industrias aisladas de la red,
telecomunicaciones, bombeo de agua y todo un largo conjunto de aplicaciones
que se puede ir solventando sobre la marcha gracias a esta maravillosa forma
de producir energía. La otra forma de uso de la energía solar conectada a la
red, contribuyendo a la red eléctrica normal.
La energía solar fotovoltaica convierte directamente la radiación del sol en
electricidad, es una energía limpia, renovable y de un poder incalculable,
se estima que con la cantidad de radiación solar que nos llega en media hora
la humanidad tendría suficiente energía para todo un año. Las instalaciones
solares fotovoltaicas son simples, silenciosas, tienen una duración de
muchos años y son altamente fiables. El consumo energético utilizado para la
elaboración de los paneles solares esta rentabilizado en un periodo de 2 a 3
años.
La energía solar no es contaminante, no perjudica el medio ambiente al
contrario de cómo ocurre con las energías fósiles o la nuclear, el único
inconveniente que tiene la energía solar es a la hora de la fabricación de
las células solares basadas principalmente en los semiconductores de
silicio, a la hora de la elaboración de este proceso si se utilizan
elementos que pueden dañar al medio ambiente, es por ello que los
fabricantes deben concienciarse de este problema y utilizar en la medida de
lo posible los mínimos elementos contaminantes para su elaboración, apostar
fuertemente por el reciclaje de estos elementos es otra de las opciones que
se deben de tener en cuenta.
Sin poderse cuantificar de una forma clara es indudable que el uso de la
energía solar aporta beneficios sociales al ciudadano, empezando por la
generación de puestos laborales, conseguir independencia energética lo cual
reduciría conflictos políticos entre naciones por todos conocidos, además al
acercar la producción de la energía solar al ciudadano de a pie toma
conciencia directa de los problemas que conlleva el despilfarro energético,
aumentado el consumo respetuoso con el medio ambiente. De esta forma cada
edificio, cada casa o cada pueblo puede convertirse en pequeñas centrales
eléctricas, limpias y respetuosas con el medio ambiente, gracias a la
energía solar.
La situación de la energía solar fotovoltaica en España es un paisaje
desconcertante, siendo uno de los países con mayor radiación solar de Europa
junto con Portugal no se llega ni de lejos a la situación actual de un país
como es Alemania con mucha menos radiación solar, este país es un modelo a
seguir en las ayudas estatales y la concienciación de los ciudadanos a
mediados del año 2003 consiguió finalizar el programa 100.000 tejados
solares iniciados en 1.999 generando una capacidad de 300 MW. Es además el
principal productor europeo de paneles solares, puesto en el que ha
desplazado a España
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